La OPEP anuncia un aumento de producción de petróleo condicionado por limitaciones geopolíticas y logísticas
La inflación en Estados Unidos se situó en mayo en el 4,2% interanual, su nivel más alto desde 2023, según los datos publicados por la Oficina de Estadísticas Laborales.
El incremento supone el tercer mes consecutivo de aceleración de los precios y se atribuye principalmente al fuerte aumento de los costes energéticos derivados del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.La energía, incluyendo gasolina, gas y electricidad, registró un encarecimiento cercano al 25% respecto al mismo periodo del año anterior.
El bloqueo de facto del estrecho de Ormuz por parte de Irán ha contribuido a reducir el flujo de petróleo y gas, elevando los precios internacionales de la energía.
Además de la energía, también aumentaron los costes relacionados con los viajes aéreos, la atención médica, el cuidado personal, el ocio y las comunicaciones.
Durante una comparecencia en la Casa Blanca, Donald Trump calificó las cifras como excelentes y afirmó que le gustaba la inflación, unas declaraciones que han generado atención debido al impacto que el aumento de precios tiene sobre los hogares estadounidenses.
El repunte inflacionario complica además la situación política de los republicanos de cara a las elecciones de mitad de mandato previstas para noviembre.
Los analistas consideran que la persistencia de la inflación podría obligar a la Reserva Federal a endurecer su política monetaria mediante una subida de los tipos de interés, aunque por el momento la mayoría de economistas espera que estos permanezcan sin cambios.
La evolución del conflicto en Oriente Próximo y de los mercados energéticos será determinante para la trayectoria futura de la inflación estadounidense.