Borja Sanjuan critica la descompensación entre ingresos laborales y rentas de alquiler en España
La aplicación de la ley de vivienda y la regulación del alquiler en Barcelona está teniendo efectos significativos en el mercado inmobiliario, especialmente en la actividad de los fondos de inversión.
Según un informe del Observatori Metropolità de l’Habitatge de Barcelona, la compraventa de edificios enteros en la ciudad ha caído un 31% en 2025, pasando de 217 inmuebles adquiridos en el año anterior a 149, la cifra más baja de los últimos cinco años.
Este descenso se interpreta como una reducción de la actividad especulativa asociada a los conocidos como fondos buitre, que tradicionalmente compraban fincas para aumentar la rentabilidad mediante alquileres más elevados o fórmulas como el alquiler de temporada o los colivings.Paralelamente, el precio medio del alquiler en la ciudad muestra una ligera contención, situándose en 1.161 euros mensuales frente a los 1.193,4 euros registrados antes de la entrada en vigor de la normativa en 2024.
El informe también destaca una caída del 53% en los contratos de alquiler de temporada, lo que sugiere un cambio en las estrategias de mercado para adaptarse a la regulación.
Casos emblemáticos como el de Casa Orsola o Casa Fajol ilustran la tensión entre inquilinos y fondos de inversión, así como la intervención de las administraciones públicas para proteger el parque de vivienda residencial.
Desde el Ayuntamiento de Barcelona se defiende que estas medidas están desincentivando la especulación y favoreciendo el acceso a la vivienda, aunque algunos expertos advierten de que el mercado sigue siendo tensionado y con precios elevados en términos absolutos.