AI y derechos de autor: una deuda pendiente en la era digital
El artículo reflexiona sobre cómo la academia ha cambiado profundamente con la llegada de la inteligencia artificial y las plataformas digitales, dando lugar a lo que el autor denomina la “academia algorítmica”.
Se parte de la idea de una academia que ya venía en transformación antes de la IA, marcada por sistemas de evaluación, métricas de productividad, gestores bibliográficos, detectores de plagio y plataformas de aprendizaje que fueron mediando progresivamente la producción del conocimiento.Con la irrupción de la IA generativa, este proceso se acelera y se vuelve más visible.
El texto analiza cómo estudiantes y profesores entran en una relación mediada por sospecha, verificación constante y herramientas que intervienen en la escritura, la corrección y la evaluación de los trabajos académicos.
Esto genera una tensión entre la autoría tradicional, basada en la idea de un pensamiento individual transparente, y una nueva realidad donde los textos pueden ser producidos o asistidos por sistemas algorítmicos.
El autor propone no demonizar la IA, sino diferenciar los tipos de uso: no es lo mismo corregir un texto propio que delegar completamente la elaboración de un trabajo.También advierte sobre las limitaciones de los detectores de IA, que solo ofrecen probabilidades y no reconstruyen el proceso real de investigación.
Se destaca la necesidad de una “alfabetización algorítmica” en la educación superior, que enseñe a usar estas herramientas de forma responsable y transparente.La evaluación, en este sentido, debería centrarse más en el proceso de aprendizaje que en el producto final.
Finalmente, el texto propone una cultura de transparencia donde el uso de IA sea declarado, y donde la autoría se entienda como responsabilidad sobre el proceso, no como una creación aislada sin mediaciones.
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