PAMI detalla los cuatro formatos de credenciales válidos para servicios médicos y farmacéuticos
La situación económica en los barrios populares de Argentina sigue mostrando un fuerte deterioro en las condiciones de vida, a pesar de que algunos indicadores macroeconómicos sugieren cierta estabilización.
Según un relevamiento de Focus Market sobre 47 hogares de Florencio Varela, la mayor parte de los ingresos familiares se destina a la compra de alimentos, alcanzando cerca del 93% del presupuesto, lo que deja prácticamente sin margen para otros gastos esenciales.
El informe destaca que la principal variable de ajuste en estos sectores es la alimentación: muchas familias reducen porciones o directamente eliminan comidas para poder llegar a fin de mes.
Esta situación se agrava por la alta informalidad laboral, donde cuatro de cada diez hogares tienen ingresos variables, un tercio no cuenta con ingresos propios y apenas una minoría accede a un ingreso fijo mensual.La falta de estabilidad impide la planificación financiera y profundiza la vulnerabilidad.En este contexto, el endeudamiento se ha convertido en una herramienta cotidiana de supervivencia.El 62% de los encuestados reconoce que las deudas son su principal carga financiera, y más de la mitad destina cualquier ingreso extra a cancelarlas.Además, casi la mitad de los hogares declara que necesita endeudarse para llegar a fin de mes.
El ajuste también se refleja en el consumo: se reducen compras de carne y ropa, se recortan salidas recreativas y, en casos preocupantes, algunos hogares dejan de adquirir medicamentos.
Frente a la falta de acceso al sistema financiero formal, predominan estrategias informales como el fiado en comercios de barrio, las changas y la ayuda familiar.
Especialistas consultados señalan que la pobreza en estos sectores es estructural y no depende únicamente de la inflación o la coyuntura macroeconómica, sino también de limitaciones persistentes en acceso a servicios básicos, educación y salud.