Escalada de tensión entre Israel e Irán tras ataques y represalias en Beirut
En la región del Sahel, al igual que ocurrió en Ucrania, las motocicletas se han convertido en un medio ágil para que grupos armados y terroristas realicen ataques y se dispersan rápidamente por terrenos difíciles.Ante esta situación, los gobiernos de Mali y Burkina Faso han adoptado medidas para controlar la circulación y venta de vehículos de dos ruedas.
En Mali, se ha publicado un decreto que prohíbe la circulación de motocicletas de 125 cc o más fuera de las principales zonas urbanas, incluyendo Bamako y las capitales regionales, y suspende la importación y venta de estos vehículos durante un año.Los comercios deben declarar sus existencias en 90 días, y los vehículos no declarados serán confiscados.
Por otro lado, Burkina Faso ha optado por un enfoque de regulación, exigiendo acreditación a fabricantes, importadores y distribuidores de motos y ciclomotores, además de la presentación de informes trimestrales sobre existencias, clientes y precios.
Ambas medidas buscan reducir la capacidad de los grupos armados de utilizar motocicletas en sus operaciones y mejorar la seguridad en el territorio, con inspecciones y sanciones previstas para quienes incumplan la normativa.