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Una mujer identificada como Magdalena Max Avramovich presentó una demanda civil en Nueva York contra la iglesia ortodoxa serbia de San Sava y uno de sus sacerdotes, luego de que presuntamente se utilizara información confidencial revelada durante una confesión religiosa en su contra.
Según los documentos judiciales citados por The Independent, Avramovich, de 56 años y diagnosticada con esquizofrenia, atravesaba un episodio psicótico cuando acudió al sacerdote Zivojin Jakovljevic en busca de apoyo espiritual y orientación emocional.
La mujer explicó en una declaración jurada que había dejado de tomar su medicación y se encontraba desconectada de la realidad, lo que la llevó a pensar que debía abandonar el apartamento donde ha vivido durante casi 30 años.El inmueble pertenece a la misma iglesia, que además actúa como su arrendadora.Durante la confesión, Avramovich aseguró haber expresado pensamientos paranoicos y temores personales mientras lloraba desconsoladamente.
Sin embargo, al día siguiente de la reunión, el sacerdote supuestamente solicitó autorización para compartir esa información con la junta directiva de la iglesia.
La demandante sostiene que esos datos confidenciales terminaron influyendo en decisiones relacionadas con su vivienda, pese a que su contrato de alquiler estaba vigente hasta julio de 2027.
El caso ha generado atención por las implicaciones éticas y legales sobre la confidencialidad de la confesión religiosa, especialmente en un contexto donde la salud mental de la afectada jugó un papel determinante.La demanda busca establecer responsabilidades civiles por el supuesto uso indebido de información privada obtenida durante un acto religioso.
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