Reflexión sobre el 250 aniversario de la Declaración de Independencia de Estados Unidos y sus principios
La columna analiza el inicio del nuevo ciclo político en Guatemala tras la publicación del calendario electoral por parte del Tribunal Supremo Electoral (TSE), lo cual marca el arranque de una etapa clave rumbo a los próximos comicios.
El autor plantea que, en una democracia, la legitimidad del proceso electoral es más importante que el resultado mismo, es decir, que la victoria de cualquier partido o candidato.
Desde esta perspectiva, se enfatiza que los ciudadanos deben valorar y defender la integridad del sistema democrático por encima de intereses particulares.
El texto recuerda las elecciones de 2023 como un periodo que dejó lecciones importantes, debido a los momentos de tensión e incertidumbre que pusieron a prueba la confianza en las instituciones.
Según el análisis, tanto sectores de derecha como de izquierda han contribuido en ocasiones a debilitar la credibilidad del sistema cuando los resultados no les favorecen, cuestionando o deslegitimando el proceso electoral.
Asimismo, se reconoce que existe una creciente desconfianza ciudadana hacia los partidos políticos y las instituciones, lo que representa un desafío real para la democracia guatemalteca.
Sin embargo, el autor sostiene que es fundamental proteger el principio de elecciones libres, competitivas y transparentes, así como la aceptación de los resultados cuando estos se emiten conforme a la ley.
Finalmente, se subraya el papel clave del TSE, la Corte de Constitucionalidad y los órganos jurisdiccionales en garantizar procesos transparentes y confiables.
La democracia, concluye el texto, solo se sostiene si sus actores aceptan que el sistema institucional está por encima de cualquier victoria electoral puntual.
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