El mercado laboral mexicano y el crecimiento persistente de la informalidad
El texto de opinión de Rolando Cordera Campos analiza las consecuencias históricas de las políticas de austeridad y del manejo del déficit fiscal en México.
El autor sostiene que la economía mexicana ha enfrentado durante décadas una debilidad estructural en su relación con el exterior, lo que llevó al país a depender de deuda internacional y a aceptar políticas de ajuste impulsadas por organismos financieros y acreedores extranjeros.Según el artículo, estas medidas provocaron deterioro económico, reducción de inversión pública y un debilitamiento progresivo del Estado.
Cordera recuerda cómo las llamadas “décadas perdidas” marcaron profundamente a América Latina y señala que, pese a crisis recientes como la Gran Recesión de 2008 y la pandemia de COVID-19, México continúa aplicando esquemas de recorte presupuestal cada vez que aumenta el déficit fiscal.A su juicio, esta estrategia ha impedido construir un modelo de desarrollo más sólido y equitativo.El autor también critica la baja recaudación fiscal y la ausencia de una reforma tributaria redistributiva.
Retoma declaraciones del subsecretario de Ingresos de la Secretaría de Hacienda, Carlos Lerma Cotera, quien afirmó que la política tributaria se ha basado más en eficiencia recaudatoria que en aumentar impuestos.
Para Cordera, esta visión perpetúa la insuficiencia de recursos públicos y limita la capacidad del Estado para invertir en infraestructura, desarrollo regional y combate a la desigualdad.
Finalmente, el artículo plantea la necesidad de recuperar una visión desarrollista, fortalecer al Estado social y generar condiciones de certidumbre económica que impulsen la inversión y reduzcan las desigualdades en México.
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