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La Audiencia Provincial de A Coruña ha condenado a tres años y medio de prisión al lotero Manuel Reija, responsable de una administración de loterías en la ciudad, por apropiarse de un boleto premiado con 4,7 millones de euros perteneciente a un cliente.
Según la sentencia, el acusado cometió un delito de estafa agravada tras engañar al verdadero propietario del resguardo, José Luis Alonso, al que aseguró falsamente que ninguno de los boletos que había entregado para su comprobación tenía premio.Sin embargo, uno de ellos sí estaba agraciado con un premio de primera categoría en la Primitiva.
El tribunal considera probado que el lotero actuó con ánimo de lucro, guardó los boletos tras la comprobación y posteriormente se quedó con el resguardo ganador, elaborando después la versión de que lo había encontrado abandonado en el mostrador.Más tarde lo llevó a la delegación de Loterías, donde trabajaba su hermano, que ha sido finalmente absuelto tras años de sospechas.
La resolución judicial obliga al condenado a devolver los 4,7 millones de euros, junto a la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado de forma solidaria.El dinero será entregado a la viuda y la hija del fallecido, aunque deberá integrarse previamente en la masa hereditaria del titular del boleto.
El caso se resolvió gracias a una investigación policial que logró identificar al dueño real del resguardo, que había fallecido sin saber que había ganado el premio.La sentencia aún no es firme y puede ser recurrida ante el Tribunal Supremo.
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#1 elderkai
al final el único que no se forró fue el lotero… y encima le sale la jugada carísima. La primitiva parece que trae premio doble: dinero para unos y cárcel para otros.