La UNESCO alerta sobre el impacto de la crisis energética en el sistema educativo cubano
Vecinos del barrio Cayo Hueso, en Centro Habana, protagonizaron un cacerolazo en la noche del sábado como forma de protesta ante los prolongados apagones que afectan gravemente a la capital cubana.Según reportes difundidos en redes sociales y por el periodista Mario J.
Pentón, los residentes denunciaron haber recibido apenas alrededor de una hora y media de electricidad en más de un día completo, situación que refleja la profundidad de la crisis energética que atraviesa el país en mayo de 2026.La protesta se desarrolló en edificios de gran altura del barrio, donde los vecinos golpearon cazuelas desde sus viviendas en señal de descontento.
Comentarios recopilados en redes sociales describen condiciones similares en otras zonas de La Habana, como Miramar y Playa, donde también se reportaron cortes de electricidad de hasta 20 horas diarias.La desesperación entre la población es evidente, con testimonios que hablan de agotamiento físico y emocional ante la falta de servicios básicos.El contexto general está marcado por una crisis eléctrica nacional, con una demanda muy superior a la capacidad de generación del sistema.Fallos en termoeléctricas clave y la salida de unidades importantes han agravado la situación, dejando a gran parte del país a oscuras.
Además, se han reportado protestas similares en otras fechas recientes, acompañadas en algunos casos de presencia policial y detenciones, lo que ha incrementado la tensión social.
El cacerolazo de Cayo Hueso se suma así a una serie de expresiones de descontento popular en Cuba, reflejando el deterioro de las condiciones de vida debido a los apagones prolongados y la falta de soluciones inmediatas por parte de las autoridades.