Funcionario cubano denuncia impacto de la política de EE. UU. en la vida cotidiana de la población
El gobierno interino de Venezuela, encabezado por Delcy Rodríguez, informó que ha iniciado conversaciones con el Departamento de Estado de Estados Unidos y con el Fondo Monetario Internacional (FMI) con el objetivo de conseguir recursos para la reconstrucción del país tras los fuertes terremotos ocurridos el 24 de junio.Estos sismos provocaron una grave crisis humanitaria y daños significativos en infraestructuras, viviendas y servicios básicos.
La administración venezolana, que en el pasado mantuvo una postura crítica hacia la intervención de Estados Unidos y rechazó las condiciones del FMI, ahora muestra un cambio notable en su política exterior debido a la magnitud de la emergencia.
Según lo expuesto, también se han establecido contactos con organismos multilaterales como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, que han ofrecido cooperación no reembolsable y posibles líneas de crédito.
Además, se ha creado un fondo inicial de 200 millones de dólares y una cuenta especial en la CAF para recibir donaciones internacionales destinadas a la reconstrucción de viviendas.El gobierno asegura que estos recursos estarán sujetos a mecanismos de auditoría.
El balance oficial reporta al menos 2,595 fallecidos y más de 12,000 heridos, aunque estimaciones internacionales elevan significativamente las cifras, sugiriendo escenarios más graves.También se han reportado miles de edificios dañados y un impacto económico multimillonario.La situación ha impulsado la llegada de equipos internacionales de asistencia técnica y cooperación humanitaria.
Este acercamiento a actores internacionales marca un giro importante en la política venezolana, en medio de una transición política y una emergencia nacional sin precedentes.