Didi-Huberman, Barthes y la defensa de una teoría abierta a las contradicciones
El artículo analiza la ausencia de Argentina en el último Examen Periódico Universal (EPU) de Ruanda en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, interpretándola como un cambio significativo en su tradicional política exterior en materia de derechos humanos.El texto recuerda el legado del genocidio de Ruanda de 1994, en el que más de 800.
000 personas fueron asesinadas en apenas 100 días, y cómo este hecho impulsó la creación de mecanismos internacionales como la Responsabilidad de Proteger y la Corte Penal Internacional.
A partir de ese contexto, la nota sostiene que el compromiso global con los derechos humanos implica participación activa en foros multilaterales, algo que Argentina habría abandonado bajo la actual gestión.
Según el análisis, esta retirada supone un alejamiento del histórico rol del país como promotor del derecho internacional de los derechos humanos, heredado de su propia experiencia con la dictadura militar y el concepto de “Nunca Más”.
El texto también describe la situación política de Ruanda bajo el gobierno de Paul Kagame, señalando restricciones a la libertad de expresión, persecución de la oposición y limitaciones al pluralismo político.Se mencionan denuncias de organismos internacionales sobre represión del espacio cívico, detenciones de opositores y restricciones a la prensa.
Finalmente, el artículo plantea que las recomendaciones del EPU son una herramienta clave para mejorar la situación de derechos humanos en países como Ruanda, y critica la ausencia argentina como una señal de debilitamiento de su compromiso internacional con estos principios.
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