Homenaje a Martha Alvarado y al valor humano de la enseñanza
El investigador y docente universitario Jorge Enrique Sáenz Castro publicó una columna de opinión en la que analiza el deterioro del debate democrático en Colombia y su relación con la economía, la desinformación y la polarización política.
El autor sostiene que el país atraviesa una “crisis de racionalidad democrática”, donde incluso sectores académicos y altamente educados toman posiciones políticas guiadas más por emociones e ideologías que por análisis técnico y evidencia.
La columna cita los trabajos de los economistas Joseph Stiglitz, George Akerlof y Michael Spence sobre las asimetrías de información, argumentando que una ciudadanía mal informada puede respaldar políticas con consecuencias negativas a largo plazo.Según el texto, las redes sociales, los algoritmos y la propaganda emocional han debilitado el debate público y favorecido narrativas simplistas.El autor también expone varios indicadores económicos y sociales para sustentar su preocupación.
Menciona el crecimiento de la informalidad laboral, el bajo crecimiento económico proyectado, la inflación persistente, el aumento de la deuda pública y la crisis financiera de sectores como la salud y las universidades públicas.Además, advierte sobre el impacto del endeudamiento estatal y de la corrupción en la sostenibilidad fiscal del país.
En el plano político, Sáenz Castro señala que la democracia colombiana también se ve afectada por la presencia de grupos armados ilegales que ejercen presión sobre comunidades y procesos electorales.
Para el autor, la combinación de desinformación, deterioro institucional y miedo amenaza la capacidad de los ciudadanos para tomar decisiones libres y racionales.
La columna concluye con una reflexión sobre la importancia del pensamiento crítico y la necesidad de cuestionar las consignas ideológicas para evitar un mayor deterioro democrático y económico en Colombia.
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