El modelo de financiación de la central nuclear Sizewell C genera debate por trasladar riesgos al dinero público
La historia de Kingston Technology es un ejemplo singular dentro del sector tecnológico y empresarial.Sus fundadores, John Tu y David Sun, ambos ingenieros inmigrantes que se conocieron jugando al baloncesto en Los Ángeles, iniciaron su trayectoria empresarial con la creación de una compañía de componentes de memoria para ordenadores personales.Tras vender su primer negocio en 1986, sufrieron el impacto del ‘Lunes Negro’ de 1987, que redujo significativamente su capital.Lejos de abandonar el sector, decidieron emprender de nuevo y fundaron Kingston Technology en un garaje de California.
La empresa adoptó un modelo de negocio centrado en ensamblar y distribuir productos de memoria utilizando componentes de terceros, lo que les permitió crecer de forma estable y eficiente.En 1996, SoftBank adquirió el 80% de la compañía por 1.500 millones de dólares, aunque los fundadores mantuvieron participación y control operativo.
Tres años después, en 1999, SoftBank decidió venderles de nuevo esa participación por 450 millones de dólares, en un contexto de reajuste estratégico durante la burbuja puntocom.
Desde entonces, Kingston ha seguido creciendo hasta convertirse en uno de los mayores fabricantes de soluciones de memoria del mundo, incluyendo RAM, SSD y almacenamiento flash.En la actualidad, la compañía sigue siendo privada, sin cotizar en bolsa ni depender de inversores externos, y su valor estimado alcanza los 150.000 millones de dólares.Su historia se considera un caso excepcional de visión empresarial, resiliencia y gestión estratégica a largo plazo.
Lectura completa en xataka.com
El modelo de financiación de la central nuclear Sizewell C genera debate por trasladar riesgos al dinero público
Los carburantes suben un 16% en mayo mientras la inflación general se mantiene estable en el 3,2%
Conflicto entre Gobierno central y la Generalitat Valenciana por el control del etiquetado del origen del arroz
#1 demeter
con lo que se está invirtiendo en sostenibilidad y energías renovables, era de esperar. Resulta que esos dos amigos, que son pura bondad, utilizaron la venta y recompra para sacar un capital de la inversión ESG que es para flipar. Dicen por ahí que ahora la empresa está dedicada a plantar secuoyas gigantes en el Amazonas con drones y todo, lo que explica ese valor de 150.000 millones. Qué visión! Y luego dicen que la economía no funciona, por favor!