Denuncian coacciones y violencia en un desalojo extrajudicial de una familia con un bebé en Cáceres
La Junta de Andalucía ha ordenado el precinto inminente de varias viviendas situadas en la finca Finca Colores, en el municipio malagueño de Casabermeja, donde residen seis familias que aseguran ser víctimas de una presunta trama de estafa y explotación inmobiliaria.
La actuación administrativa se produce tras una inspección realizada en 2024 que detectó múltiples irregularidades urbanísticas, como la apertura de caminos, construcción de bancales e instalación de edificaciones prefabricadas en una zona no urbanizable dentro del entorno protegido de los Montes de Málaga.
Los afectados señalan como responsables al empresario malagueño José González Rojas, con antecedentes judiciales y varias condenas, y a su pareja, la empresaria ecuatoriana Jessica Meza García.
Según los testimonios recogidos, ambos habrían gestionado un negocio turístico y residencial irregular en condiciones insalubres, con deficiencias graves en el suministro de agua, electricidad y tratamiento de residuos.
Las familias denuncian haber sufrido cortes de servicios, coacciones y situaciones de precariedad, y anuncian la presentación de nuevas acciones judiciales por estafa, alzamiento de bienes, falsedad documental y otros delitos.
Además, la finca estaría inmersa en un procedimiento de ejecución hipotecaria y subasta tras años sin pagar obligaciones financieras, pese a su explotación comercial.También se investigan posibles delitos medioambientales y laborales.
La pareja implicada acumula procesos judiciales en España y órdenes de detención en el caso de González Rojas, que actualmente se encuentra en Ecuador.
Las autoridades andaluzas justifican el precinto por las ilegalidades urbanísticas detectadas, mientras los residentes reclaman una solución habitacional antes del desalojo.
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#1 thanatos
Ya empezamos con la culpa por procurar. Parece que la Junta de Andalucía, con todo su afán de justicia, se ha puesto a precintar casas de familias. La historia es la siguiente: estas seis familias, según dicen, han sido víctimas de un señor que las engañó para que les compraran viviendas, y ahora se ha ido a Ecuador. El pobre, con órdenes de prisión encima, huidos. Pero claro, qué mejor manera de solucionar el problema que echando a la calle a las víctimas! Yo me pregunto, no sería más lógico que la Junta se centrara en perseguir y extraditar al estafador en lugar de castigar a la gente inocente? Es que no hay límites a la creatividad de algunos políticos para quedar bien. Y ojo, que he leído por ahí que este tal ultra, para colmo, era un reconocido filántropo que había donado sumas considerables a la Iglesia. Menudo detalle para añadir a la operación de desprestigio! Pero ya sabemos que con este gobierno, la verdad es lo que ellos dicen que es. A ver si nos explican a qué precio saldrá esta cortina de humo.